Tips para ahorrar energía en la cocina
17
Jun

Tips para ahorrar energía en la cocina

Cuando se trata de gastos de energía en el hogar, la cocina suele ser un factor de gran impacto porque hay muchos puntos de origen que terminan generando un incremento considerable en el consumo eléctrico a través de pequeñas acciones.
Esto es justamente lo que queremos evitar y más en los tiempos que corren, por eso te presentamos una serie de tips para que comiences a reducir el consumo de energía en tu cocina con compromiso.

Cuando llega el momento de cocinar

Según como cocines puedes incrementar notoriamente el consumo de energía o disminuirlo. Uno de los primeros pasos a seguir es utilizar un tamaño de fuego adecuado, es decir que la sartén debe ajustarse al fuego para que se aproveche. Por ejemplo, usar un utensilio menor al fuego implica un derroche de energía.

Cuando ya estás por terminar el proceso de cocción del alimento puedes apagar para aprovechar el calor residual y ahorrar luz. Así mismo el emplear tapas permite mantener la temperatura dentro de la cacerola y disminuir el tiempo de cocción.

Esto también dependerá de los utensilios que uses, por ejemplo los modelos low cost te permiten ahorrar unos euros al momento, pero luego se incrementan los gastos debido a que se les dificulta la conducción del calor, generando así un incremento en el consumo eléctrico.

Sobre estas últimas ideas, se pueden enfocar hacia la selección de la cocina o placa ideal, ya que todas generan un consumo de energía diferente, tal y como os detallamos en el artículo ¿Qué tipo de cocina es mejor?. Veamos al porcentaje de eficiencia energética de algunas:

◦ Cocinas de inducción 90%.
◦ Cocinas halógenas 60%.
◦ Cocinas eléctricas 55%.
◦ Cocinas de gas 40%.

Para comparar la eficiencia entre una opción y otra solo hay que colocar una olla con agua a hervir ¿cuánto tarda en llegar al punto de ebullición? Dependiendo de esto se podrá decir si es mejor o peor respecto al consumo de energía.

Un ejemplo de ello, y que confirma los porcentajes antes mencionados, es la comparativa entre la cocina de gas y la de inducción. Mientras que la primera tarda más de 8 minutos en llegar a ebullición, la segunda lo hace en menos de 5 minutos.

El uso correcto del frigorífico

El frigorífico también suele ser una fuente común de alto consumo energético, pero hay algunas medidas para que este no sea tu caso. Primero, procura llenarlo moderadamente sin sobrecargar y ocupa los espacios vacíos con hielo o agua.

Una pregunta claves es ¿Cada cuanto abres la nevera? Se recomienda solo hacerlo cuando es necesario y si requieres varios productos almacenados, buscalos al mismo tiempo para evitar abrir y cerrar. Cada vez que abres la puerta alrededor del 30% del frío interior se escapa y por eso, es mejor pensar qué necesitas del frigorífico para sacar todo rápido y de una vez.

Otro tip es no programarlo con la temperatura muy baja y limpiar las rejillas con frecuencia para que no se fuerce al enfriar. Finalmente, evita guardar comidas calientes y ubicar el electrodoméstico cerca de una fuente de calor como el horno.

 

Foto de Thomas Kelley